lunes, septiembre 06, 2004

MAR ADENTRO...

Ayer tuve la posibilidad de ver el último film de Alejandro Amenábar; MAR ADENTRO.
Al pasearme sobre su contundente punto de vista sobre la muerte protagonizada por Bardem y hecha según sucesos reales, me quedó ese sabor indescriptible en el Alma sobre los deseos más profundos del ser humano. Deseos que en este específico caso, tratan sobre el anhelo profundo de un hombre tetrapléjico que durante 27 años está postrado en una cama queriendo morir “dignamente” y la simbiosis que se produce entre él, su familia, los jueces y los amigos.
Cabe destacar que la actuación me pareció regia, pero más allá de eso, lo que más me quedó en la dermis es la cautela con que cada diálogo toca la fibra del corazón y de las emociones, sin llegar a ser ni cursi ni empalagador. Esa sutileza expresada de forma cruda pero a la vez verdadera, quedó impregnada en el ambiente porque cada actor se pronuncia como único protagonista cuando le toca expresar alguna frase, alguna mirada lejana, o algún silencio. Cada uno de ellos toma el relevo de plasmar su momento, su diálogo; pero como un ente único en equilibrio con el entorno.

La película hizo que me cuestionara muchas cosas, la Vida, la muerte, mi cuerpo, las palabras y el significado del AMOR. Hizo que viera el presente, el pasado y ciertas asociaciones a destajo que produjeron momentos de lágrimas y momentos de escalofríos.
Cuando tengan la oportunidad véanla con atención, pero no dejen de lado la peculiaridad de los diálogos y las miradas, que además de la actuación, dejan un sabor pronunciado en los sentimientos.