jueves, septiembre 02, 2004

La Idiotez...

Ayer fui a FNAC, una librería de 4 pisos que puede ensordecer a cualquier Alma con titulares, textos, intriga, y millones de palabras. Y sip, estaba yo, buscando algo, curioseando entre estanterías escuchando la palabra del Alma y el grito estrepitoso de algún libro que dijera "¡Tómame!" y si, sucedió como cuando uno desea un beso del amado que aún no sabe que tus piernas tiemblan en su presencia. Pero al igual que ese momento eterno, pues llega al final, el beso. En este caso, llegó el alarido del libro. CARTAS PARA UN IDIOTA de J.J. Benítez.

Y allí estaba yo, poseyendo las hojas, ronroneando en sus páginas de letras gigantescas y quedándome un tanto atrapada en saber si este señor convencería mis ansias por una buena lectura y ¡zuas! apareció en ella ésa palabra tan amistosamente alejada que siempre poseemos desde nacer los humanos: MUERTE. ¡LISTO! Éste es el libro que me llevo. Y hoy, ya a punto de terminarlo, aquí me desato en poner algunas cosas que me han fascinado.
Para empezar, debo reconocer que me ha deleitado saber parte de su experiencia con la muerte en el 2002, ya que el señor tiene 58 añitos y ésta servidora 30, lo cual me ayuda a CREER y aprender de piel ajena. Manquesea me quedan 28 de ventaja en el Laboratorio de la EXPERIENCIA AJENA, como para aprender en el AHORA. Aunque tengo la certeza que hasta el último día de mi respirar, ni siquiera habré logrado VIVIR con la intensidad que hubiera esperado hacerlo.

Luego, pues el hombre al hablar de la muerte como el gran acontecimiento que casi se lo lleva al más allá, y como la más segura, pues expone al filo del pánico sus sentimientos más profundos. Pero lo mejor del libro, es que cada carta, hacia él mismo después del susto que pasó empieza así:
"Querido Idiota"... y bla bla... y carajo! eso de Idiota pudiera doler, pero a veces colaría tan bien, que pudiera ser autoproclamado de vez en cuando para despertarnos y darnos cuenta de lo ciegos que estamos en el 90% de los casos y de lo idiotas que podemos volvernos hacia algo equivocadamente.
Así que el hombre escribe y escribe nítido, esmerado, pero sin habladurías. Tanto así, que sus PGC me han dislocado el Alma para que me de cuenta del dolor que causa no verlas muchas veces y volverla -dentro de lo posible-, a engrasar y entonar...

Las PGC, suceden a diario, repentinamente y de manera súbita. Y qué son? Pues las PEQUEÑAS GRANDES COSAS de este Laboratorio, las mezclas, los disolventes, los minerales y el vaivén de toda la Solución de las experiencias. Ésas que nos hacen VIVIR la Vida, pero no el MALVIVIR común de las presiones del trabajo, las cuentas, los deberes y los pendientes, sino el VIVIR sintiendo cuánto se tiene y se disfruta sin el calendario presionando ni programando el futuro, que a su vez incierto, siempre está de entrometido en nuestro andar. Porque claro, poseemos la mala virtud de vivir en el adelante, en el "porsi acaso", en el "debería" y el AHORA? es que "pa´más tarde" lo dejamos.

Para uno mismo; YA HABRÁ TIEMPO. Y si no lo hay?... Y si nunca llega ese tiempo para el Alma y para buenamente vivir?...

Así que no puedo sino decirles que lo ubiquen, lo compren y luego, pues o me digan IDIOTA o retomen de una manera diferente cada paso del camino. Yo por mi parte, en algunas de las páginas, debo cerrarlas, y ¡zuas! CUESTIONARME muchas cositas. Y uff! me doy coñazo, porque golpe le queda pequeño. Así que bueno, supongo -una vez más-, que este libraco, pues es un ingrediente más a favor, para nadar, pulular y VIVIR en este Laboratorio... Un abrazo.

1 Comments:

Anonymous Anónimo said...

Primer comentario !! EEEEEEEEEE !! Seré otra rata de Laboratorio, a tus pies ...

- El Bebo

9:58 AM  

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